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okupación y contracultura: del Berlín de los 70 hasta hoy

  • Foto del escritor: kae
    kae
  • 13 ago 2023
  • 7 Min. de lectura

Actualizado: 29 ago 2023

Hej hej!✨


Si me seguís en instagram, habréis visto que estoy de vuelta por la capital alemana, Berlín. Hmmm... Berlín, Berlín, ¿qué nos imaginamos cuando escuchamos el nombre de esta ciudad? La panorámica que nos venga a la mente, además de techno y restaurantes de kebabs por todas partes, seguramente sea un ambiente caótico y vibrante, el abundante arte callejero cargado de matices políticos sobre edificios con una curiosa historia. Esto es consecuencia del legado que los movimientos contraculturales y estudiantiles que comenzaron en los 60 nos han dejado. Berlín ha sido una ciudad históricamente en la vanguardia de la contracultura, y la okupación ha ido de su mano todo este tiempo.


A raíz de conversaciones con un amigo he estado investigando y leyendo bastante sobre el tema estos días, y como me parece un tema tan interesante, he decidido dedicarle un huequito en mi blog y compartirlo con vosotres :)


Antes de empezar, ¿qué entendemos por contracultura? ¿y por okupación? La contracultura es un movimiento cultural y social que desafía las normas y valores culturales e ideológicos establecidos en una sociedad. Esta se suele manifestar a través de expresiones artísticas, estilos de vida alternativos y críticas a las estructuras convencionales. Por otra parte, la okupación es la acción de tomar posesión y utilizar un espacio, como un edificio abandonado, sin el consentimiento del propietario, con el propósito de darle un nuevo uso, a menudo como centro cultural y comunitario, desafiando las normas tradicionales de la propiedad y generando un espacio autogestionado. Ahora se puede entender bien por qué estos dos términos van tan de la mano. Adquirirán una especial relevancia en el desarrollo de la sociedad berlinesa del último tercio de siglo XX.


La contracultura en Berlín surge como respuesta a factores históricos, políticos y culturales. La división de la ciudad durante la Guerra Fría, el ambiente artístico y el cambio generacional en la década de 1960, junto con influencias internacionales, crearon un caldo de cultivo para la expresión creativa, la disidencia política y la búsqueda de formas de vida alternativas. La contracultura en Berlín se alimentó de la diversidad de ideas y la historia tumultuosa de la ciudad, lo que la convirtió en un terreno fértil para la aparición de subculturas y movimientos que desafiaron las normas establecidas. Esta ha estado estrechamente entrelazada con la resistencia política y social, desde los movimientos estudiantiles de los 60 hasta las protestas contra la gentrificación que tenemos hoy en día, la contracultura en esta ciudad ha estado en la vanguardia de la lucha por los derechos y la justicia. Es por esto que la okupación de edificios abandonados para crear centros culturales y comunutarios es una parte integral. Esta también ha experimentado con diferentes modelos de organización social y económica, incluyendo la autogestión, el trabajo cooperativo y otras formas de comunidad alternativa. Siempre incluyendo identidades y perspectivas marginadas, promoviendo la igualdad y la apertura hacia diferentes formas de vida.

Creo que es interesante mencionar primero el caso de la Kommune 1 como ejemplo de estas nuevas formas de comunidad alternativa que acabo de mencionar. La Kommune 1 (Comuna 1) fue uno de los grupos más influyentes del movimiento de contracultura y protesta en Alemania Occidental (la RFA), especialmente en la capital, durante la década de 1960. Fue una comunidad experimental y radical que abogaba por la liberación sexual, la autogestión y la crítica social. Fundada en 1967 en Berlín Occidental, la Kommune 1 se convirtió en un símbolo de la contracultura y la resistencia frente a las estructuras tradicionales. Los miembros de esta comuna eran principalmente jóvenes que buscaban un cambio profundo en la sociedad y formas convencionales de vida. Abogaban por la abolición de las restricciones sociales y por la liberación sexual, practicaban un estilo de vida comunitario y no convencional. Rechazaban las normas tradicionales de propiedad, autoridad y relaciones. Uno de los aspectos más conocidos de la Kommune 1 fue su participación en el movimiento estudiantil de 1968, que abogaba por reformas en la educación y una crítica más amplia a las estructuras sociales. El grupo estuvo involucrado en protestas, manifestaciones y debates políticos durante este tiempo. Tuvieron una influencia duradera en la escena contracultural y política en Alemania Occidental y sus ideas y enfoques inspiraron a otros grupos y movimientos similares. A pesar de su disolución final oficial en 1969, su legado y su impacto en la contracultura y la historia política de Alemania perduran hasta hoy.


Avanzamos ahora hasta los años 70, cuado comienza el auge del movimiento de okupación en un Berlín dividido, ciudad dominada por la agitación social y política. En el lado occidental, es decir, la RFA (bajo el control de EEUU, RU y Francia), la okupación se desarrolló como parte de un movimiento más amplio de contracultura y protesta contra la gentrificación y la falta de viviendas asequibles. El aumento en los precios de los alquileres y la especulación inmobiliaria resultó en que muchos edificios en Berlín Occidental quedaron abandonados. Jovenes activistas y artistas vieron esto como una oportunidad para empezar a crear espacios autogestionados y alternativos para la culura, el arte y la vida comunitaria. Este espíritu fue proliferando cada vez más por toda la ciudad.


En esta década destaca Bethanien, un antiguo hospital okupado que más tarde fue legalizado. Ha funcionado como centro cultural que alberga estudios de artistas, galerías y espacios de exposición, jugando un papel importante en la escena artística autogestionada de Berlín.


Llegando a los años 80, este movimiento de okupación se acelera, destacando zonas como Kreuzberg (¡en este barrio surgió el movimiento punk en la capital!), que se convirtió en un centro de okupación y contracultura. Estos jovenes y artistas convirtieron los edificios y centros sociales en espacios de encuentro y lugares de expresión artística, mientras que a su vez protestaban contra la gentrificación y políticas urbanas. En 1989 se da la caída del Muro de Berlín (der Mauerfall) y en 1990 la Reunificación (die deutsche Wiederverinigung), que trajo consigo una oledada de okupaciones en el lado oriental (antigua RDA). Esto se convirtió en una forma de resistencia política y expresión de la diversidad cultural que se quería proteger ante los cambios resultantes de la reunificación.


Durante los 90 se da la okupación de numerosos espacios emblemáticos como Köpi o Køpi (posiblemente uno de los más famosos de toda la ciudad), que se ha convertido en un centro social y cultural que alberga eventos, conciertos, exposiciones y actividades de autogestión. Rigaer 94 (Rigaerstraße 94) es otro símbolo de la okupación desde los 90, además de objeto de conflictos con las autoridades y lugar de lucha por la autogestión y resistencia. Ubicamos en Friedrichschein otro espacio autogestionado okupado en esta misma década: Schwarzer Kanal, que ha servido como plataforma para debates políticos y sociales. Por último, quiero destacar Liebig34, Liebigstraße 34 fue un centro cultural y de encuentro autogestionado en el corazón de Berlín que existió durante más de dos décadas. Fue un lugar donde se celebraban eventos políticos, culturales y artísticos. Aunque finalmente fue desalojado en 2020 (así que hace nada, realmente), sigue siendo un símbolo de la lucha por la okupación y la autogestión.


Llegados al siglo XXI, la situación de la okupación en Berlín desde los años 2000 ha continuado siendo dinámica y ha experimentado diversos cambios y desafíos. Algunos edificios okupados han acabado siendo legalizados por acuerdos con las autoridades municipales, mientras que otros se han enfrentado a amenazas de desalojo por la presión de la gentrificación e intereses inmobiliarios. También han ido evolucionando con el tiempo, adoptando nuevos enfoques y actividades, desde centros culturales, sociales o políticos hasta para albergar eventos, talleres y actividades comunitarias.


Encontramos una escena de la okupación en evolución. A medida que la ciudad cambia y se desarrolla, la escena de la okupación también lo hace. Nuevos espacios okupados han surgido, mientras que otros han desaparecido. La okupación sigue siendo una forma de expresión política y cultural para muches, aunque las dinámicas y los objetivos pueden variar. A pesar de esto, no se pierde el vínculo con cuestiones sociales y políticas más amplias, como la gentrificación, el acceso a la vivienda, los derechos de les inquilines y la resistencia contra las políticas neoliberales. Los espacios okupados a menudo sirven como plataformas para el activismo y la discusión. La okupación en Berlín no se limita a edificios residenciales, también puede abarcar espacios industriales, terrenos baldíos y otros lugares. La diversidad de espacios okupados refleja la creatividad y adaptabilidad de la comunidad okupa.


En resumen, la situación de la okupación en Berlín desde los años 2000 ha sido una mezcla de legalización, desafíos, adaptación y cambio constante. La okupación sigue siendo una parte significativa de la historia cultural y política de la ciudad, pero la dinámica y el enfoque de los espacios pueden variar ampliamente.


Es difícil pasear por Berlin y no encontrar edificios okupados o arte callejero de protesta, el mensaje político siempre está ahí, ¡lo que deja en evidencia que este espíritu se mantiene vivo y sigue impregnando la ciudad! :) Es super interesante dar un paseo por las calles de esta capital y en cualquier esquina encontrar alguna referencia a esto que, al final del día, es uno de sus atractivos y lo que hace que Berlín sea Berlín.


Os dejo por aquí algunos libros que me he apuntado acerca de este tema por si os interesa leer y profundizar más sobre este tema, porque hay mucho que decir y en una entrada cortita de blog no puedo abarcar tanto jeje:


  1. The Berlin Reader: A Compendium on Urban Change and Activism, Matthias Bernt, Britta Grell, Andrej Holm: ensayos y artículos que exploran la contracultura, okupación y activismo desde un punto de vista urbano.

  2. Berlin Winderland: Wild Years Revisited, 1990-1996, Anke Fesel, Chris Keller: trata sobre los primeros años tras la caída del muro y cómo surgieron la contracultura en Berlin.

  3. The City is Ours: Squatting and Autonomous Movements in Europe from the 1970s to the Present, Bart van der Steen, Ask Katzeff, Leendert van Hoogenhuijze: no se centra solo en Berlín (aunque he visto que tiene capítulos relevantes sobre su situación), trata sobre la okupación y contracultura en Europa.

Y con estas recomendaciones concluyo este artículo que me ha parecido tan interesante escribir e investigar. Si en algún momento venís a Berlín y os interesa este tema, los barrios de Kreuzberg, Friedrichschein y Mitte son visita obligada. Aunque, independientemente de donde vayáis, seguramente encontréis algo relacionado con este tema. Entiendo que este es un asunto delicado, pero espero que os haya gustado mucho esto que os acabo de contar jeje. Creo que Berlín es de las únicas ciudades en cuya historia la okupación es un elemento tan presente, importante y que no se puede desvincular de esta. En mi opinión que es algo muy especial y característico que se debe preservar porque es algo que forma parte de la identidad de Berlín.


¡Dicho esto, besitos de cereza y hej då! 🪴🤍


- K


 
 
 

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